Ante todo quiero dedicar esta entrada a mi padre que es un fan incondicional de esta cervecería, tanto es así que cada vez que viene a visitarnos el Schüttinger se convierte en parada obligatoria.
El sitio es enorme, tanto que cuenta con dos entradas: una en la calle Hinter dem Schütting (justo a la izquierda conforme miramos la estatua de El Portador de Luz) y la otra
por Böttcherstrasse por el pasaje que se encuentra justo debajo del Carrillón de Porcelana. Sólo con la localización ya podéis imaginaros que se trata de un lugar típico de Bremen y es que el Schüttinger es uno de los lugares más emblemáticos que podéis visitar pues se trata de la cervecería más antigua de la ciudad.
El local es digno de ver pues mantiene el encanto de taberna antigua y oscura, iluminada tenuamente por velas y candelabros. Además en el Schüttinger fabrican su propia cerveza por lo que mientras te bebes una puedes estar contemplando los tanques en cobre de fermentación e incluso si tienes suerte (como nos pasó una vez) puedes ver el proceso de elaboración.
La cerveza es de tres tipos: Negra, rubia y Alster y las puedes pedir en jarras pequeñas (0,2 l), normales (0,4 l) y gigantes para los más valientes (1 litro). Como anotación os diré que los alemanes beben una gran cantidad de cerveza al día y aunque pueda impresionarnos la verdad es que su cerveza es mucho más suave que la nuestra así que para marearte tendrás que beberte unas buenas pocas.
Bien, dejando a un lado la birra, El Schüttinger también cuenta con diversos platos para acompañar a la bebida y desde luego están de rechupete. Entre nuestros favoritos se encuentra el flammkuchen (una pizza extra fina y crujiente con base de queso fresco), la Monster XXL Bratwurst (la super salchicha de medio metro), el plato de tapas variadas (que es más bien un popurri de carnes a la brasa: bacon, pavo, cerdo, ternera…), el pollo empanado con mermelada agria de naranja… pero la lista no acaba ahí. Además si no queréis arriesgaros y pedir algo raro podéis pedir la carta en español aunque ésta no está del todo bien traducida y además no contiene todos los platos.
Como ya he dicho esta cervecería es toda una pasada y si no aún no estáis del todo convencidos de ir os advierto de que además tiene una oferta especial y es que todos los días de desde las 17:00 a las 20:00 horas todas las cervezas pequeñas valen ¡¡ 1 € !!. Además los viernes y sábado cuentan con un DJ.
En fin, todo lo que diga de esta cervecería es poco